Las bocas de incendio equipadas son los equipos que se emplean por lo general para proteger el interior de los establecimientos industriales y los edificios de forma manual. Los modelos estándar están compuestos por un armario, una manguera, una válvula y una lanza regulable. La manguera queda dispuesta en un carrete, preparada para ser desenrollada al estirar de un extremo de la manguera quedando el extremo opuesto conectado a la válvula.

Por normativa las bocas de incendio equipadas deben someterse a unas revisiones y controles cada 3 meses, un año y 5 años.

Mantenimiento trimestral

En el mantenimiento trimestral se realiza la comprobación de accesibilidad y señalización de las bocas de incendio equipadas o BIE, la comprobación de todos los componentes, la comprobación de la lectura del manómetro, limpieza y engrase de cierres y bisagras y la verificación del inventario.

Mantenimiento anual

Bocas de incendio equipadas

Comprobación y funcionamiento de las lanzas en todas sus posiciones, comprobación del manómetro con otro de referencia, comprobar mangueras, juntas y racores y desmontaje de la manguera y ensayo.

Mantenimiento quinquenal

Bocas de incendio equipadas

Se revisan los puntos incluidos en el mantenimiento trimestral y anual y además se le añade el retimbre del BIE, es decir someter a la manguera a una presión de 15 Kg/cm2.