Los hidrantes son equipos de protección contra incendios que suministran gran cantidad de agua en poco tiempo. Permiten la conexión de mangueras y equipos de lucha contra incendios, así como el llenado de las cisternas de agua de los camiones de los bomberos.

Se conecta y forma parte íntegramente de la red de agua específica de protección contra incendios del establecimiento a proteger o de las redes de agua de uso público en las ciudades.

  • Los hidrantes anti incendios deberán instalarse de forma tal que resulte fácil el acceso y la utilización.
  • La distancia entre cada hidrante contra incendios y la fachada de la zona protegida deberá estar comprendida entre 5 y 15 metros.
  • La boca central del hidrante contra incendios quedará en dirección perpendicular a la fachada y de espaldas a la misma.
  • Para considerar una zona protegida por hidrantes contra incendios, la distancia de un punto cualquiera al hidrante contra incendios deberá ser inferior a los 100 metros en zonas urbanas y 40 metros en el resto.
  • Los hidrantes anti incendios deben de estar situados en lugares fácilmente accesibles, fuera de espacios destinados a la circulación y estacionamiento de vehículos y debidamente señalizados.
Hidrantes

Es fundamental que el hidrante, después de conectarle todos los equipos de intervención (mangueras, bifurcaciones, lanzas, etc.) proporcione un caudal mínimo de 500l/m en cada boca.

En caso  de que la instalación no pueda ser conectada a una red general de abastecimiento de agua, debe haber una reserva de agua suficiente y un  grupo de presión adecuado que proporcionen el caudal citado, durante el tiempo que sea necesario.